Chapurreando el Español
Tomado de: Cuadernos de Toma y Lee N°2, 2004; su autor es: Herman A. Zepeda Flores.
Cuando sólo tenía meses en el país y aún no dominaba el idioma, debió escribir los planes y programas, hacer los planos para la construcción del laboratorio, incluyendo los hornos para los ensayes. Inicia el curso en 1841 comenzando con la enseñanza de la física, utilizando el texto de Biot, luego con la química y, posteriormente, el ensaye.
En diciembre de 1842 y en 1843, aún residente en La Serena, publica en el Semanario de Santiago, su conocida “Memoria sobre el modo más conveniente de reformar la Instrucción en Chile”, y comienza indicando que el principal objeto no debe ser “…igualar a las otras naciones o sobrepasarlas en la civilización, ni tampoco generalizar entre los habitantes profesiones lucrativas…”; ella debía ante todo tomar en consideración el bien moral del país, la estabilidad del orden y de las instituciones, la formación del carácter nacional y el desarrollo de las inclinaciones más nobles de los habitantes.


