Villancicos de navidad Gratuitos

Contribuyendo con el Espíritu Navideño, la cantante profesional, Verónica Garay Opaso ha puesto gratuitamente algunas canciones de su CD Villancicos.
Este CD muestra villancicos españoles y chilenos, y un tema recogido por Alfonso Letelier en Aculeo cuya música fue reproducida por Eugenio Pereira en sus orígenes de la música en Chile (“Despierta Niñito Dios”); Algunos villancicos, de fácil aprendizaje por parte de los niños y otros de mayor espiritualidad, configuran el Corpus en esta Opera Prima de Verónica Garay Opaso.
En su sitio web www.veronicagaray.cl podrá escuchar gratuitamente cuatro villancicos.
El CD adquirible por internet o por teléfono contiene las siguientes canciones: Despierta Niñito Dios,
El Chiquirritín,
Rin Rin,
Ay si, ay no,
Ya viene la Vieja,
La Marimorena,
Arrurrú,
La Estrellita,
Campana sobre campana,
Con flautas y tambores,
Buenas noches mariquita,
Veinticinco de diciembre,
Los reyes Magos,
Señora Doña María.
¿Qué son los Villancicos?
La navidad tiene una expresión de alegría popular que se manifiesta en cánticos denominados según diversas lenguas como Christmas Carols, Nöels , Weihnachtslieder y Villancicos entre otros. Resulta curioso que el término español provenga de villano (canción a lo villano), no en el sentido actual sino el medieval, es decir campestre, rústico. Esta forma musical fue posteriormente tomada en España por músicos cultos, como es el caso de Juan de Encina, Alonso de Mudarra quien en “Tres libros de cifra para la vihuela”; además de pavanas, gallardas, salmos, incorpora numerosos villancicos. También pueden ser considerados como tales las cantigas de Alfonso X el Sabio.
Según Pereira Salas en la época colonial chilena y primeros años de la República, los villancicos fueron conocidos como aguinaldos, expresión que en sentido estricto correspondía a una tradición romana en la cual se entregaban presentes con motivo del Año Nuevo y que con el advenimiento del cristianismo se fue mezclando con la celebración de la Natividad.
Se recuerda que en las plazas y sitios abiertos, se interpretaban canciones profanas y religiosas, produciéndose a veces desórdenes muy alejados de la espiritualidad de la celebración.
Los villancicos se han utilizado también en las novenas del Niño Dios.
La simpleza de la poesía y de la música, la utilización de instrumentos populares como guitarra, arpa, flautas y rabel (violín con tres cuerdas), ha permitido el traspaso de generación en generación tornando anónimo a sus autores e incorporándolo al folklor del país.
Herman A. Zepeda Flores.


